Epílogo
La palabra Tuareg puede significar dos cosas: según los árabes los Tuareg son los abandonados de Dios, pero el término también sirve para señalar este pueblo como el pueblo del velo azul.
Este relato contiene muchas inexactitudes, como por ejemplo, lo que comen los Tuareg, o cómo se organiza una población como la que aquí aparece. Mucho más inexacta es la localización de la ficticia Tizi Lahij que se sitúa mucho más al norte de donde suelen hallarse tribus Tuareg. De hecho, su territorio o hábitat natural es un enclave situado entre Mali, Níger, Argelia y Libia. La punta más septentrional se encuentra en la zona fronteriza entre Argelia y Libia, y dista muchos kilómetros de donde se estrellan los protagonistas en la avioneta, porque lo hacen en una zona cercana al mar. La ciudad de Tombuctú sí que existe y es cierto que fue invadida en numerosas ocasiones por diferentes pueblos árabes.
El episodio de Lajla Abdillah es invención del autor, pero se presupone que el papel de la mujer en el mundo Tuareg tiene mucha más preponderancia que en muchos otros pueblos musulmanes, aunque es cierto que el pueblo del velo azul fue islamizado en numerosas ocasiones.
Hay mucha fantasía en las líneas de este cuento, dado que es muy difícil dejar una avión en buen estado en un desierto de dunas y prácticamente imposible alzar el vuelo desde él.
No se especifican los procedimientos médicos que se llevan a cabo en el trasplante del joven Omar, pero en una situación real, el príncipe no hubiera sobrevivido a una operación en aquellas circunstancias, sin medios, sin higiene... Por otro lado, el autor desconoce si un pueblo como el Tuareg aceptaría un trasplante. Es conocido que muchos pueblos árabes rechazan trasplantes de órganos provenientes de extranjeros. En cualquier caso nunca se ha pretendido ofender ninguna creencia religiosa. Muchos de los datos sobre los Tuareg provienen de la web http://www.almendron.com/arte/culturas/tuareg/tuareg.htm que utiliza el catálogo “Tuareg. Los nómadas del desierto”, 2001, Fundación “La Caixa”.
viernes, 26 de febrero de 2010
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Dictamen objetivo de la comisión de expertos que han seguido diariamente la evolución del mini relato( mini porque la letra es muy pequeña): 1º ha conseguido mantener nuestra atención y nuestro interés durante los 21 capítulos. 2º Somos conscientes de que es un relato de ficción y por lo tanto se aceptan todas las imprecisiones o inexactitudes. 3º que culpa tenia el niño de que se hostiaran con el avión, podías haberlo salvado, ya se han inventado los corazones artificiales. 4ª y último, instamos al autor a continuar contándonos historias y le proponemos presente sus relatos a alguno de los 1800 premios y concursos literarios de toda España.
ResponderEliminarM.Orozco
Hola, Orozco.
ResponderEliminarPor partes:
1.- Era el objetivo
2.- La imaginación tiene esas cosas, y las imprecisiones sirven para salvar obstáculos
3.- Lo sabía. Por favor, léete el trailer de "El asesino del confesionario" y comprobarás que tiene su merecido homenaje.
4.- Si cada vez que lo leo lo cambiaría, señal que tiene muchos defectos.
De todas formas, sólo había un corazón, que es el problema más real de todos y el más exacto.
Coincido con M. Orozco en todas sus apreciaciones. Y tengo dos propuestas: una, hacer un foro literario, si puede ser presencial, para comentar los aspectos más relevantes de la lectura y, segunda, propongo que M. Orozco escriba también una novela o relato. Nos lo pasaríamos muy bien!
ResponderEliminarEnhorabuena, Ignacio, me has tenido en vilo todo este tiempo. Y estoy releyendo Tuareg. Espero que, cuando puedas y tus mil obligaciones te lo permitan, sigas escribiendo relatos.....
Hay 6 personas en línea ahora mismo! Que guay!
ResponderEliminarM.Orozco dijo ...
ResponderEliminarEs verdad se me habia pasado por alto el nombre del niño en el trailer.
Siento decepcionarte Maite, pero lo mas largo que he escrito en mi vida ha sido la lista del Condis... y por cierto yo soy dos de los 6 ( estabamos en todos los ordenadores de casa) .
Os dejo que mo voy a ver patito feo... Un abrazo.